El fútbol como un espacio de recreación e integración

Por Agustín Mazuy


El fútbol es sin duda el deporte más popular en nuestro país, al punto de que según algunos censos 9 de 10 personas, se declaran como seguidores de algún equipo. Por supuesto nuestra provincia no es la excepción a esta situación, y son muchos los niños y niñas que deciden practicar este deporte, en los distintos clubes de la provincia.

Es importante recordar que nuestro país reconoce el derecho de los niños a hacer deporte, a jugar y disfrutar de un ambiente sano. Por lo tanto, el ambiente en el que se desarrollan y practican deporte no es una cuestión menor.

El fútbol no está exento de los prejuicios de género presentes en nuestra sociedad, y si bien en el último tiempo se lograron grandes avances con respecto a la integración de las mujeres a este ámbito como, por ejemplo, la profesionalización del fútbol femenino en marzo del 2019. Todavía quedan por resolver muchas cuestiones, como puede ser la gran brecha salarial entre los jugadores y jugadoras profesionales.

Es por eso que para charlar de cuestiones relacionadas a la formación integral de los niños que practican este deporte, así como también para reflexionar sobre los espacios que de a poco empiezan a ocupar las mujeres en el mundo del fútbol, desde ANITA decidimos charlar con Ana Paula Troitiño, la primera entrenadora de un equipo de futbol varonil en San Martín de Tucumán.




¿Cuáles son los principales retos que enfrentas como entrenadora?


Uno de los primeros retos que enfrente fue entrar a un club tan grande como entrenadora, siendo yo la única mujer en ese cargo. En la actualidad uno de los mayores retos que enfrento es estimular a los chicos desde el lado de la motricidad, a través de la mayor cantidad de experiencias posibles.


¿Enseñas diferente a cómo enseña un varón?


No sabría decirte específicamente como enseña un varón. Pero cuando yo llegué al club, me tocó trabajar junto a un entrenador varón y acordábamos las tareas que iban a realizar los chicos. En si no hay mucha diferencia en la forma de entrenar.


¿Si se anotan nenas las suman al equipo?


Si por supuesto que se anota a chicas que quieran jugar, no obstante, San Martín ya tiene una escuela de fútbol femenino que es excelente. Pero a mí me tocó enfrentar varias veces a un equipo de una categoría mayor a la que yo dirijo, con dos nenas, una de ellas era la arquera titular que atajaba muy bien. Ese equipo siempre nos ganó, y no porque haya dos mujeres un equipo va a jugar mal, aunque si se escuchan varios comentarios como "hay dos chiquitas, hay que ganarles", eso es algo en lo que tenemos que educar a los niños desde edades tempranas.


¿Sentís que desde tu lugar estás ayudando a derribar prejuicios, y hacer que un ambiente machista como el del fútbol se abra para las mujeres?


Creo que el solo hecho de que haya una entrenadora mujer, en un equipo de fútbol de varones, ya es un gran avance. Pero bueno soy la única mujer, en la mayoría de los clubes a los que me tocó ir a jugar con mis alumnos, nunca vi a otras mujeres dirigiendo. Yo creo que el que madres, padres, y niños de otros clubes, vean a una entrenadora mujer ayuda a derribar algunos prejuicios machistas de la sociedad.





Como entrenadora ¿Qué acciones llevas a cabo para lograr que los niños hagan uso de su derecho a hacer deporte y disfrutar de un ambiente sano, sin verse afectados por las presiones que muchas veces existen desde el entorno para con ellos?



Tratamos de buscar distintas estrategias para que los chicos se diviertan durante el entrenamiento, y que cuando se vayan para su casa estén contentos de haber tenido una linda experiencia.


La presión de los padres es uno de los principales problemas que hay en el fútbol infantil, no solo en San Martín, sino en todos los clubes. Una de las estrategias para combatir eso, es hacer que los padres cumplan un rol dentro del equipo, que alienten a sus hijos con comentarios positivos que no frustren a los niños y ayuden a generar un buen ambiente entre los padres y los profes. Incluso en el último encuentro que tuvimos, organizamos un partido de fútbol entre madres, padres y los profes para cerrar el año de buena manera. La verdad que las devoluciones que tuve de parte de los padres y las madres de los chicos fueron excelentes, lo cual me dejó sorprendida porque al principio no se hablaba muy bien de que hubiera una entrenadora mujer, pero el cariño que me dieron fue increíble, hasta el día de hoy me mandan mensajes preguntándome y fotos de sus hijos.



¿Se puede transmitir pasión por el fútbol sin que eso signifique siempre exitismo y competencia?


Por supuesto que se puede transmitir pasión por el fútbol, por ejemplo, en uno de mis equipos teníamos entre 50 y 60 alumnos durante el año, y uno de los equipos competía en la liga tucumana contra chicos con 1 o 2 años más de los que tenían mis alumnos, en la niñez la diferencia se nota demasiado, el desarrollo cognitivo motor se nota demasiado, por lo cual nos sacaban una diferencia muy grande. Pero la unión que había en el grupo, me motivaba a cada vez llevar más estrategias y herramientas a los entrenamientos para que los chicos no se frustren y quieran seguir jugando. De hecho, cuando jugaron contra chicos de su misma edad, llegaron a la final del campeonato de forma invicta.


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